¿Sabías que la forma en la que te vistes puede cambiar tu energía? La psicología del color lo deja claro: los colores no solo son estética, también son emoción.
Los colores de los sentimientos pueden ayudarte a expresar cómo te sientes sin decir ni una palabra, influir en tu estado de ánimo y hasta transformar tu día.
Tu ropa habla por ti, y usar el color de las emociones que necesites en ese momento puede ser una forma súper poderosa de conectar contigo misma.
Rojo – Para sentirte poderosa.
Activa la seguridad, la pasión y el deseo.
El rojo es uno de los colores relacionados con los sentimientos más intensos: pasión, fuerza, autoestima.
Es el color del poder, perfecto para entrevistas importantes, una cita o cualquier día en el que quieras comerte el mundo.

Azul – Para mantener la calma.
El azul en la psicología del color se asocia con serenidad, concentración y confianza.
Perfecto para estudiar, trabajar o comunicarse con claridad. Uno de los mejores colores de los sentimientos si necesitas paz mental.

Blanco – Para conectar contigo.
La psicología del color blanco lo asocia con paz, pureza y claridad interior.
Una apuesta segura si buscas paz visual y emocional.
Ideal si quieres resetear tu energía, empezar de cero o simplemente sentirte ligera.

Negro – Para arrasar con estilo,
Misterioso, elegante y lleno de poder.
El negro es el color de las emociones más sofisticadas. Te da formalidad sin perder fuerza.
Llévalo cuando quieras que te tomen en serio y no dejar indiferente.

Naranja – Para darlo todo
Vital, creativo y motivador.
El naranja eleva tu estado de ánimo, despierta la inspiración y te impulsa a moverte. Uno de los colores relacionados con los sentimientos más útiles si te sientes bloqueada o sin ganas.
El naranja es perfecto para días en los que te sientes apagada o necesitas impulso.

Verde – Para resetear cuerpo y mente
El verde representa salud, renovación y conexión con lo natural.
En la psicología del color, se asocia con bienestar emocional, autocuidado y esperanza.
Ideal para días de pausa, de volver a ti o simplemente respirar y soltar.

Amarillo – Para brillar sin miedo
Espontáneo, chispeante y brillante.
El amarillo en la psicología del color está ligado a la felicidad, la inteligencia y el optimismo.
Llévalo cuando necesites motivación, luz y energía para empezar con buen pie.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo. Pantalón amarillo fluido, Chaleco fluido amarillo y Clutch bombón amarillo.
Rosa – Para suavizar el mundo
Delicado, amoroso y cercano.
El rosa transmite afecto, ternura y empatía y está dentro de los colores de los sentimientos que suavizan lo duro del día y te reconectan contigo desde lo bonito.
Ideal para días sensibles o cuando necesites reconectar contigo con cariño.

Morado – Para conectar con tu lado más místico
Espiritual, original y profundo.
En la psicología del color, el morado simboliza intuición, sensibilidad y sabiduría.
Es ideal para días introspectivos o en los que quieras romper lo predecible con elegancia.

Marrón – Para sentirte cómoda y en equilibrio
Natural, cálido y estable.
El marrón te conecta con lo sencillo, lo real y lo terrenal. Un refugio dentro de los colores relacionados con los sentimientos que transmite protección y firmeza.
Ideal para sentirte en casa, estable y protegida.

Camisa cuadros marrón y Bolso jacquard marrón
Gris – Para concentrarte sin distracciones
Sereno, sobrio y funcional.
El gris ayuda a bajar el ruido mental, tomar decisiones objetivas y fluir sin presión.
Un comodín emocional en la psicología del color.
Úsalo en días en los que necesites claridad mental y foco.

De izquierda a derecha y de arriba a abajo. Chaqueta lana gris paloma y Clutch bombón pirita.
Dorado – Para brillar (literalmente)
Representa lujo, éxito y magnetismo personal.
El dorado potencia la confianza, atrae miradas y simboliza éxito.
Ideal para celebraciones, eventos importantes o cuando quieres brillar con confianza.

Usar el color de las emociones adecuado puede ser tu mejor herramienta de expresión y autocuidado.
Los colores de los sentimientos están ahí para acompañarte.
Póntelos, siéntelos, hazlos tuyos.
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